DMCorporativewww.pedalierweb.es

LO VISTO Y NO VISTO EN...
ENTREVISTAS Y REPORTAJES PRO
GALERIAS
FISGONEANDO
LO MEJOR DE PEDALIER PRO
HISTORY CHANNEL
50 AL SPRINT
OPINIÓN

PDLPro

What´s up in Girona

Por Laura Meseguer Mata @Laura_Meseguer

Fotos Tim de Waele @TDWsport

Con el paso de los años Girona se ha convertido en el lugar de destino de más de una cincuentena de profesionales del pelotón ciclista. Sus condiciones climatológicas, buenas carreteras y comunicaciones, escaso tráfico y una vida tranquila proporciona el escenario perfecto para la vida y entrenamiento de los ciclistas profesionales.

Antes del What´s up? (¿Qué pasa?) deberíamos preguntarnos Who was first? (¿Quién fue el primero?) ya que la presencia del actual elevado número de corredores del pelotón extranjero afincado en Girona es fruto de un peregrinaje que comenzó hace más de veinte años. A inicios de los años 90, el ex ciclista danés Johnny Weltz, ahora director deportivo de Garmin Cervélo, se mudó a Girona cuando aún se encontraba en activo, en busca de temperaturas más apacibles que le permitiesen enfrentar el invierno y realizar un buen entrenamiento. En 1997 ya dirigiendo las filas del US Postal recomendó al americano y joven George Hincapie que se mudase de Italia a Girona, donde encontraría carreteras más tranquilas que las italianas por las que rodaba, además de mejor tiempo. Casi emulando la fábula del Flautista de Hamelín, poco a poco otros corredores fueron trasladándose a la ciudad catalana siguiendo los consejos de su compañero. Cuando el americano Lance Armstrong hizo de Girona su campamento base, se inició la verdadera romería del pelotón internacional hacia la zona.

 

Michael Barry, ciclista canadiense del equipo SKY se mudó a la ciudad en 2002 cuando firmó con US Postal. Como él, muchos son los corredores que circulan por la ciudad de manera temporal o estableciéndose definitivamente. “Me gustó Girona enseguida. Christian Vande Velde y Dylan Casey tenían una habitación de sobra en su apartamento y me mudé con ellos. George Hincapie fue el que les atrajo hasta aquí, tras mudarse de Como. […] La calidad de vida en Girona es muy buena. El medio ambiente es ideal: estamos a los pies de los Pirineos, el mar está muy cerca y la ciudad en las afueras es muy tranquila y perfecta para montar en bicicleta”. Michael Barry fue uno de los que probó y se estableció en la ciudad. Sus dos hijos nacieron en Girona, hablan español y catalán, muchos de sus amigos más cercanos son catalanes y su día a día lo define como “la vida normal de cualquier familia”. Entrena con David Millar, Dan Martin o Dominique Rollin, también con vidas asentadas allí. “Cada día, mis compañeros y yo nos encontramos en Barri Vell para tomar un café rápido antes de salir a entrenar. Hay tantas pequeñas cafeterías con encanto que casi nunca repetimos. Tengo muchas rutas diferentes por las que realizar un buen entrenamiento gracias a las tranquilas carreteras que van hasta la montaña o paralelas a la costa. Aún así y después de todos estos años sigo encontrando nuevos caminos y recorridos por conocer”.


Espabilan muy rápido para encontrar las rutas nuevas”, reconocía el ciclista de Valls, Xavi Tondo días antes de su trágica desaparición. “Recuerdo en 2006, recién asfaltado Rocacorba que fui a descubrir esta nueva subida y para mi sorpresa me encontré a Hesjedal por la misma carretera, ¡y apenas hacía unos días que estaba acabada!”, afirmaba sorprendido al que nunca le tocó ejercer de guía en sus propias carreteras ante la viveza de los corredores extranjeros.

Rutas hay muchas y para todos los gustos y en ellas se puede encontrar rodando a Robert Gesink, Levy Leipheimer, David Millar, Greg Henderson, Jeremy Hunt, Juan José Haedo, Bradley Wiggins, Cameron Meyer, George Hincapie, Christian Vande Velde, Theo Bos, Christian Meier, Ryder Hesjedal, Rory Sutherland y un largo etcétera de corredores venidos de todas partes del continente y de fuera de él.

 “La subida reina es Rocacorba, antes quizás era Sant Martí Sacalm desde Amer”, afirmaba Xavi Tondo, afincado durante sus últimos años en Olot. “Rocacorba, a diferencia de otro puerto importante, Vallter2000, queda a poco más de 20 kilómetros de Girona. Es una subida con dos mitades muy diferenciadas: la primera mitad no es muy dura, pero la segunda son unos seis kilómetros de casi un 10% de pendiente media”. Y confidente añadía: “sé que alguno como Lepheimer ha subido cuatro veces en un solo día, y suele haber muchos rumores sobre los mejores tiempos de las subidas. Entre nosotros sabemos los tiempos y sirve también para medirnos frente a los demás. Por ejemplo se sabe que Wiggins hizo record el año pasado antes del Tour. Martin y Hesjedal, son otros que han subido en menos de media hora. Yo personalmente también lo he subido cuatro veces en un día y he bajado de los 30 minutos”, añadía haciendo gala de su pasión por la bicicleta.          

     

El americano ex Garmín y actual corredor del equipo United Health Care, Christian Meier, llegó a Girona en 2008 cuando se encontraba de “stagiare” bajo las órdenes de Jonathan Vaughters. En 2009 se asentó con su mujer definitivamente. “A pesar de que Garmin tenía su sitio en las afueras de Girona y lo más lógico era que yo también me estableciese allí, el lugar enseguida nos convenció: la ciudad, la cultura y las buenas condiciones que ofrece para el entrenamiento. Éste varía mucho y me permite escoger entre un día tranquilo hacia el lago en Banyoles hasta un día más duro por las montañas a través de Rupit. Incluso, al finalizar la pasada temporada hice mountain bike por rutas espectaculares alrededor de Els Angels”.

       

Sienta realmente bien estar centrado en tu profesión bajo unas condiciones perfectas”, afirmaba el corredor holandés Marteen de Jonge de Endura Racing tras su primera concentración de entrenamiento invernal en Girona. “Mi área de entrenamiento es la reserva natural de La Garrotxa, área volcánica perfecta para el entrenamiento en altura. Con un inicio suave y no muy empinado, la respiración y el pulso van en aumento poco a poco. Después la carretera empieza a estrecharse y comienzan las curvas. ¡No hay tráfico y solo se escuchan los sonidos de las cascadas y naturaleza de fondo! La carretera es buena salvo una pequeña parte de hormigón rugoso que coincide con una pendiente del 24% que hace preguntarte ¡¿cómo han hecho llegar un camino hasta aquí?! Y esta es la parte más emocionante; necesitas trabajar duro hasta llegar a arriba”. De Jonge representa el caso de muchos jóvenes que están tomando el ejemplo de los más veteranos, aunque lo suyo fue solamente un entrenamiento invernal con promesa de volver. Sus compañeros de Endura Racing, Jack Anderson y Jack Bauer se han establecido repitiendo el modelo de conducta de tantos otros jóvenes profesionales que llegan a Girona: compartir piso y a los pocos días manejarse ya como pez en el agua por la ciudad.

Xavi Tondo coincidía con Marteen De Jonge en el gusto por la Garrotxa. El corredor catalán iniciaba cada mañana con su grupo el entrenamiento a las diez para bajar por Besalu hasta Banyoles “con parada obligatoria en la cafetería”, para desde allí, dependiendo del plan de entrenamiento, escoger diferentes rutas de vuelta a Olot, “aunque nuestra preferida es subir por Santa Pau”, añadía. “Todo el área donde se concentran los corredores extranjeros es una zona privilegiada, pero a mí aún me gusta más la comarca donde vivo yo, la Garrotxa, con sus volcanes, la Fageda d'en Jordà, y los Prineos tan cerca”. Michael Barry sin embargo se decanta más por las vistas que regala “la cima de Montjuic hacia los Pirineos. Desde allí son visibles Barri Vell y la catedral, así como las cumbres nevadas de las montañas y los valles de exhuberante vegetación”.

 

Además de las ventajas climatológicas y las rutas que ofrece la provincia, Barry señala otra de las características que hace de Girona el destino definitivo para muchos de ellos. “La gente local está acostumbrada a los ciclistas y recibimos un trato muy amable, además los conductores son muy pacientes. Hay ciclistas por todos los alrededores a todas horas, no solamente profesionales, también amateurs y muchos cicloturistas, lo cual se agradece de ver”. Como nos contaba Xavi Tondo, muchos de ellos ya son uno más, “Vande Velde habla algo de castellano y ha aprendido un poco de catalán y tiene sus propios compañeros de entrenamiento en Girona. En la Volta a Catalunya siempre bromeamos de porqué no cuenta en la clasificación de corredores catalanes”. Barry, por su parte reconoce haber introducido a su vida familiar traidiciones catalanas como el Caga Tió navideño, aunque su costumbre preferida sigue siendo “las largas comidas de fin de semana con la familia y amigos”. Christian Meier disfruta de tranquilos paseos por la ciudad, del placer de poder comer todos los días productos frescos del día, “y del café en Maestro di Medona, la mejor cafetería de la ciudad”. Y así, con los años, el pelotón ciclista va consagrando a la ciudad de Girona como el centro del ciclismo internacional.


Compartir esta página en:
  • Facebook
  • Twitter
Imprimir  Imprimir Envíalo por Email  Envíalo por Email

 

www.dmacroweb.com - Creación de sitios web, portales, CMS, B2B, B2C, aplicaciones extranet / intranet
Copyright © 2008 Dynamic Macroweb & Design S.L. Todos los derechos reservados.
Web site desarrollado por DMacroWeb mediante la herramienta DM Corporative