Por Jon Beunza / Fotos Tim de Waele
Cada uno tendrá su opinión de lo que suponen pruebas como el Tour de Qatar y el Tour de Omán y me imagino que habrá de todo. Algunos lo ven bien y piensan que es una gran oportunidad de llevar el ciclismo a nuevas zonas y esto es bueno para su futuro, y que además permite hacer kilómetros a buena temperatura en una época en la que en el viejo continente el frío y la lluvia deberían ser protagonistas. Otros se inclinan que se trata simplemente de acudir a la llamada del dinero, se emigra a países sin tradición y afición y además los largos traslados son agotadores. A favor, en contra…pero lo que no creo que pueda negar nadie es que las imágenes que nos aporta son espectaculares y rompen con todo lo visto en la historia de nuestro deporte.
Que tengan futuro o no probablemente dependerá de que se consiga mantener el interés, de la estabilidad política de estos países y del capricho de algún que otro jeque al que se le sepa convencer que el ciclismo es estupendo.
El futuro moverá ficha, hasta entonces nos quedamos con sus rompedoras imágenes.